La desnudez del corazón

Javier Orán (actor) sale al escenario. Encarnará el papel de Enrique (pieza clave y fundamental), a través del cual iremos conociendo toda la historia de la banda. Una banda que entratrá immediatamente en escena y acompañará el relato con sus canciones más emblemáticas y con pequeños textos, autointerpretándose. Cecilia Gala (actriz) será las mujeres de Enrique.

La historia nos emociona, y nos toca directamente al corazón cuando se escenifica la muerte de Enrique (no, no estoy haciendo spoiler, seguid leyendo), te lleva de la mano a través de unos temas míticos que hay quiénes hemos coreado muchísimas veces. Me gustó, mucho, como ensamblan las canciones con el texto, dándoles un papel dramático que las erige en personajes principales de la narración junto a uno de sus creadores, Enrique. Hay momentos en los que estas canciones bajan el volúmen y ocupan un segundo plano para que él prosiga con la historia, y de repente te das cuenta, cuando Álvaro empieza a cantar de nuevo, retomando el tema, que lo que explica esta canción continúa el relato de la obra, o le da otra dimensión, o te ayuda a descubrir cómo debía de sentirse en aquél momento quién es ya un mito de la música española. Y entendemos más y mejor, si cabe, como se gestaron y qué significaron para él estas canciones. Me gustaron también los nuevos matices que les dieron a algunos temas, y como brilló Álvaro a nivel vocal en ciertos momentos.

La historia nos emociona, y nos toca directamente al corazón cuando se escenifica la muerte de Enrique

No tiene que ser fácil, para unos músicos, asumir este papel actoral que realizan, y me parece una proeza que Álvaro pueda llevar con tanta dignidad la escena de la muerte de su hermano (a mi se me escapó una lagrimita, lo reconozco, me emocionó aún conociendo la historia).

Estoy hablando ni más ni menos que de Los Secretos, una de las míticas bandas del pop español que siguen activas, y mucho, después de más de cuatro décadas, y que se ha erigido en la banda sonora de varias generaciones.

Estos días, acaban hoy, están en Barcelona ofreciendo el musical A tu lado, en donde explican la historia de la banda interpretándose a ellos mismos y acompañados del actor Javier Orán y la actriz Cecilia Gala. El guión y la dirección es de Víctor Conde, en base al libro de Álvaro Urquijo (alma de Los Secretos) Siempre hay un precio. El hilo conductor de la historia es Enrique Urquijo, cantante y líder de Los Secretos que murió en 1999 con sólo 39 años. Y de hecho la obra se centra en la primera etapa de la banda, hasta la muerte de Enrique (el resto, hasta la actualidad, se despacha más rápido), lo que me lleva a interpretarla como un homenaje al autor de temas como Déjame o Pero a tu lado, y un intento de explicar su historia ante las variopintas informaciones que han ido saliendo en la prensa, ya desde el momento de su muerte. Es, creo, la primera vez que una banda se sube al escenario para interpretarse a si mismos, acompañados de dos actores.

Siempre he pensado que sus letras nos llegan como una flecha directa al corazón porque se desnudan como nadie en ellas, sobre todo Enrique

Pero, ¿quiénes son Los Secretos? Porque, puede que haya quién no les conozca aún, o bien a quién de repente se le encienda una neurona del cerebro y retrotrayéndose al pasado piense aquello de… ¿pero aún tocan estos chicos? ¡Pues sí! Y con mucho éxito! Empezó siendo una historia de tres hermanos, Javier, Enrique y Álvaro Urquijo, con un amigo, a finales de los 70 (su primer EP es de 1980), y su carrera ha sido una montaña rusa sacudida por grandes desgracias, como la muerte de sus dos primeros baterías en pocos años de diferencia o de un puntal para la banda como fue Enrique Urquijo; pero también han cosechado grandes éxitos y momentos memorables como el concierto de Las Ventas para commemorar sus 30 años en los escenarios… y a día de hoy ya llevan más de 40, toda una proeza en el panorama musical español. Son autores de algunas canciones que forman parte ya de la hitoria musical de este país.

Siempre he pensado que sus letras nos llegan como una flecha directa al corazón porque se desnudan como nadie en ellas, sobre todo Enrique (y en el musical eso queda clarísimo); además, lo hacía con un lenguaje claro, tan claro que ún hoy me asombra:  “Desperté con resaca y busqué / pero allí ya no estaba / me dijeron que se mosqueó / porque me emborraché y la usé como almohada // Comentó por ahí / que yo era un chaval ordinario / pero cómo explicar / que me vuelvo vulgar / al bajarme de cada escenario” (Ojos de gata). También, en las canciones de Los Secretos, encontramos metáforas bellísimas (palabra de poeta), como “Ya no persigo sueños rotos / Los he cosido con el hilo de tus ojos / Y te he cantado al son de acordes, aún no inventados” (Pero a tu lado) o esta otra que me parece de una fuerza brutal, “Soy la página rota del libro que nunca leerás” (Sólo quiero que me digas la verdad), soy la página rota del libro que nunca leerás, buf! ¿Os imagináis ser la página rota del libro que nunca leerá él o ella? Y por supuesto no me olvido de esas melodías que se te enganchan a la piel, y del diálogo entre guitarras y teclados tan maravilloso en muchos temas, como por ejemplo en la bellísima Cambio de planes.

En el musical, estas canciones nacidas de un corazón desnudo, se desnudan más aún junto a los miembros de la banda.

A tu lado, el musical de Los Secretos, aún puede verse hoy (no sé si quedan entradas) en el Teatre Tívoli de Barcelona, y a juzgar por las declaraciones de la banda, no habrá más oportunidades. Pero sí que las habrá, seguro, para verles en concierto más adelante. Y mientras tanto, si os han entrado ganas de escucharlos, los tenéis en todas las plataformas (aunque no es lo mismo que un directo, simpre acompaña y se te lleva).

Crónica publicada en la sección Kwel de Club Còrtum el 13/04/2025

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